martes, 2 de junio de 2015

Resumen ”La inteligencia artificial ¿Hacia dónde nos lleva?”

Resumen

”La inteligencia artificial ¿Hacia dónde nos lleva?”

Introducción

Este articulo nos habla del principio de las computadoras como las veía la gente, lo indispensable que se volvieron con el paso del tiempo, la creación de nuevos inventos como robots y lo que puede llegar a ser la inteligencia artificial en el futuro, facilitándole la vida al hombre aunque… ¿En verdad está bien que el mundo se llene de tecnología y seamos tan indispensables a ella? Conozcamos un poco más sobre el tema…

Desarrollo

En los años cuarenta se pusieron a funcionar las primeras computadoras (esos roperos de metal, llenos de bulbos) se les llamó “cerebros electrónicos”, ya que podían hacer sumas.
Entonces el cine, los dibujos animados y la televisión se poblaron de robots “inteligentísimos” aunque de movimientos algo torpes que acompañaban a los humanos en toda clase de mundos.
La industria de las computadoras no dejó de evolucionar y, de pronto, aquellos enormes aparatos con grandes cintas de carrete se volvieron pequeños y mucho más fáciles de operar. Un día ya tenían un monitor y un teclado para comunicarnos con sus circuitos. Al día siguiente aparecieron en nuestras casas las computadoras personales y hoy están por todos lados, volviéndose indispensables. Los niños de hoy viven en un mundo que, por lo menos en parte, la ciencia ficción imaginó hace 50 años.

¿A nuestra imagen y semejanza?
Los robots serán parte de nuestra vida cotidiana. Ya comienzan a serlo. En el siglo XX, el ser humano intenta reproducir el antiguo mito de la creación. Así como, según la Biblia, Dios creó a Adán y a Eva para no estar solo, ahora nosotros quisiéramos crear compañeros a nuestra imagen y semejanza. ¿Pero, de qué tipo? Que nos sean útiles y podamos interactuar con ellos de una forma cercana, casi natural; por eso se desea poner un cerebro artificial dentro de un cuerpo que imite lo mejor posible al nuestro.
Pero realmente los robots dejaron de ser ficción en los años ochenta, cuando brazos gigantes que se movían obedeciendo un programa predeterminado, desplazaron a los obreros en las fábricas automotrices de Japón. Y aunque la robótica tiene el objetivo de poner a las máquinas a trabajar en todas las áreas posibles, esto es caro y complicado es aún tan caro que cuesta menos tener un empleado que lo haga, no siempre será así. Un día, la producción en masa hará a los robots baratos. Si algunos tendrán una figura semejante a la nuestra, está por verse. Lo que parece más factible es que sus cerebros electrónicos tengan algún grado de inteligencia.

¿Puede la inteligencia ser artificial?
La IA agrupa un conjunto de técnicas que, mediante circuitos electrónicos y programas avanzados de computadora, busca imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano. Se basa en la investigación de las redes neuronales humanas y, a partir de ahí, busca copiar electrónicamente el funcionamiento del cerebro. El avance en la investigación de las redes neuronales va ganando terreno a una velocidad espectacular.
Se espera que en poco tiempo, imitando el funcionamiento de nuestro cerebro, las computadoras ya no tendrán un gran procesador, sino miles (y más adelante millones) de pequeños procesadores totalmente interconectados entre sí, lo que permitirá la maravillosa capacidad de aprender a través de experiencias recogidas por los “sentidos” de la máquina (cámaras de video, micrófonos, etcétera).

¿Qué podemos esperar en el futuro?
En el terreno de las computadoras personales, la velocidad de un procesador será enorme y no podremos agotar su memoria. Serán gobernadas con la voz: “Actívate”. Quizá ya no sean necesarios los monitores; unos anteojos inalámbricos de realidad virtual nos mostrarán cómo va quedando nuestro texto. Los teclados también serán tan obsoletos como ahora lo son las tarjetas con hoyitos; en vez de teclear, quizá podremos plasmar palabras en la memoria de la computadora con sólo imaginarlas, gracias a una discreta placa (chip) adherida a nuestra frente. En lugar de usar el “ratón”, podremos manipular el texto (o el dibujo, o lo que sea) con el movimiento de nuestros ojos, que será detectado por un inofensivo rayo láser.
Pronto los robots comenzarán a desplazar al personal que nos atiende detrás de las ventanillas. Una máquina podrá perfectamente cambiarnos un cheque y resolver de manera satisfactoria las dudas sobre nuestro estado de cuenta. El cajero automático del cine recibirá nuestro dinero (o una tarjeta) para darnos a cambio entradas para la película en el horario que le indiquemos. Y así será en los aeropuertos, las estaciones de ferrocarril y en todas partes donde ahora hay ventanillas ocultando a empleados que aguardan impacientes la hora de salida. Es muy probable que la economía cambie.
Los edificios “inteligentes” serán comunes. Al llegar a casa la puerta se abrirá con el sonido de nuestra voz. Sensores dispuestos en cada rincón encenderán la luz de la habitación a la que entremos y dejarán a oscuras la que ha quedado sola, ahorrando electricidad. La temperatura también será regulada por la computadora central para ofrecernos un clima privado a nuestro gusto. Verbalmente activaremos la televisión. Por las mañanas, el desayuno que dejamos en el microondas comenzará a prepararse; en la radio la estación de nuestra preferencia nos despertará mientras el calentador se ajusta para que nos demos una ducha deliciosa. Al salir podremos estar tranquilos porque la casa estará capacitada para detectar a posibles intrusos y, en caso dado, la alarma se activará a la más mínima insinuación de peligro, dando aviso a los cuerpos de seguridad. La última frontera serán los robots biológicos autoreplicantes que poblarán en nuestro nombre otros sistemas solares hasta hacerlos habitables para nuestra especie.

¿Y la gente?
Al parecer la inteligencia artificial promete un mundo fantástico, pero ¿realmente lo será? ¿Qué pasará, por ejemplo, con la enorme cantidad de seres humanos que no tienen acceso a la educación ni a la tecnología?, ¿qué pasara con las relaciones humanas y con la economía, con la enorme brecha entre ricos y pobres, entre desarrollo y subdesarrollo? No sabemos a ciencia cierta cuál será el futuro de la humanidad, pero sí sabemos que indudablemente cambiarán las relaciones de producción y quizá de comunicación. Es altamente probable, por ejemplo, que se agrave aún más el problema del desempleo; que se transformen radicalmente los conceptos de ocio y tiempo libre; que cambien las relaciones laborales entre patrones y trabajadores; que haya una revolución aún mayor en cuanto al acceso a la información y que se agudicen las diferencias entre países hacedores de tecnología y de aquellos históricamente dependientes.

Conclusión

Como no lo dice este articulo el avance es muy notorio y realmente no sabemos que nos depara el futuro con esta rápida tecnología que avanza a cada segundo la pregunta principal que nos tenemos que hacer todos es ¿realmente estamos preparados para que la tecnología nos domine como lo está haciendo y seamos tan dependientes de ella? Tal vez las respuestas sean muchas y muy diferentes entre cada uno de nosotros pero solo el tiempo lo dirá todo.

Reflexión


Yo elegí este tema porque me pareció muy interesante y además la inteligencia artificial es una realidad cada vez más evidente y tenemos que estar conscientes de que esto es lo que en verdad queremos, una vida llena de máquinas. Para empezar a escribir primero leí todo el artículo y las ideas principales las iba resaltando, después las fui uniendo todas y así fui armando poco a poco mi resumen. 

martes, 26 de mayo de 2015

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Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual[1]

Esp. Jorge Hernán Sierra Pérez
Docente de Comunicación Social
Fundación Universitaria Católica del Norte
jsierra@ucn.edu.co

Resumen
El presente ensayo expresa la necesidad de articular de modo consciente el aprendizaje autónomo en los procesos de educación virtual, soportados en una ciber-aula viva y humana cuyo propósito ha de ser potencializar las competencias y el pensamiento de orden superior.

Palabras y expresiones clave
Aula virtual, aprendizaje autónomo, aprendizaje significativo, competencias, pensamiento complejo, cibercultura.

Al menos en el contexto de hoy, las máquinas no aman, no sienten ira ni pueden vivenciar la experiencia de imaginar situaciones ni de contemplar un atardecer. En cambio pueden volar, surcar las aguas, atravesar valles montañas, perforar la tierra, resolver complejos problemas matemáticos, simular la dinámica de una ciudad habitada, tener el rostro de Albert Einstein o de Asimov.

¿Pero qué les falta a tales dispositivos y réplicas?: la vida, el hálito más asombroso y complejo de todos los fenómenos por cuanto sólo pueden producirse a partir de ella misma y porque, al tomar forma en el ser humano, ha propiciado la existencia de seres con miles de interconexiones internas generadoras de pensamiento, intuición, expresión lingüística, autodeterminación y otras posibilidades.

El ser humano es vida pensante y compleja que ingenia instrumentos y que tiende a proveerlos también de vida, así sea en sentido figurado.

Educación virtual: calidad y calidez
Un currículo para la educación soportada en la virtualidad requiere colmarse de vida, como tiene que ser para toda modalidad, bien sea presencial o a distancia. Además, debe propiciar el ambiente para que el estudioso no se condicione con las supuestas verdades del tutor, o simplemente se limite al cumplimiento de tareas y memorización de contenidos.
La educación virtual tiene cómo generar vida. Para ello cuenta entre sus componentes con el uso activo de herramientas infovirtuales, permanente investigación, contenidos orientados hacia la aplicación práctica en diversos contextos para que sean significativos y docentes perfilados para orientar y acompañar.

También, la educación virtual dispone del aprendizaje autónomo que ayuda al estudiante a que éste sea protagonista de su propio proceso de formación, que lo transforma de sujeto pasivo a sujeto activo capaz de autodeterminación para cumplir metas cognitivas y personales. Tal aprendizaje está soportado en un ambiente de motivación y automotivación, amistad, afectividad, interacción entre aprendientes (docente-estudiantes, estudiantes-estudiantes), ética, exigencia y respeto.

Las máquinas y demás insumos y recursos para el aprendizaje sólo se vuelven dinámicos y reveladores de significados cuando se convierten en mediadores pedagógicos. Es decir, cuando se consideran los elementos tecnológicos, investigativos y disciplinares en contexto, pero también los aspectos pedagógicos enfocados más allá de la memorización y de la acumulación de datos e informaciones.

La autonomía que se genera en el estudiante debe orientarse al uso de los textos como pretextos para potencializar competencias y fortalecer el pensamiento complejo. Es una decisión que se basa en el hecho de que el conocimiento es relativo (lo que hoy se revela como verdad, mañana se toma como una sustentación rebasada por nuevos hallazgos), y en que el ser humano tiene capacidad para discernir con responsabilidad sobre aspectos que le convengan. Es asumir la realidad de hoy que exige aprender a aprender de distintas fuentes de información y de conocimiento. Es una determinación que, además, se sustenta en la necesidad de proporcionar para la modalidad de educación a distancia unas estrategias que partan de la concientización de que debe aprenderse por convicción, mas no por presión del docente.

Aprendizaje autónomo
El aprendizaje autónomo, entendido como la facultad de dirigir el propio proceso para entender y comprender la realidad, tiene que contar con la participación de varios elementos para hacerlo viable y efectivo, como por ejemplo:

Elemento tecnológico: las tecnologías de la información y de la comunicación, Tic, se convierten en ayudas eficaces más allá de la presunción de que porque las comunicaciones y la información hagan parte hoy de la cultura global, entonces hay que emplearlas para superar el analfabetismo funcional; ellas facilitan y estimulan la interacción para:
-       Adquirir habilidades instrumentales y destrezas a fin de descifrar códigos desde el lenguaje propio que va impregnando la telemática en los medios que soporta.
-       Acceder de modo ágil y rápido a fuentes de información.
-       Promover pautas que orienten el acto de discriminar información tan variada, caótica, contradictoria y a veces inabordable por lo inadecuada o compleja.

Aprender de modo colaborativo y cooperativo sin importar fronteras de tiempo ni espacio, lo cual permite consensuar, entrenarse en el desempeño de roles, producir de modo más exigente y contribuir a formarse en el ser.

Elemento investigativo: la investigación misma es la que ha traído al ser humano hasta los actuales niveles de desarrollo, época denominada era de la información y del conocimiento.
En el aprendizaje autodirigido se requiere buscar por cuenta propia más información de la que pueda proporcionar el tutor o docente, y procesarla con aprendizajes previos para convertirla en conocimiento.

Se ha de experimentar a cuenta y riesgo, y tomar el error no como fracaso, sino como oportunidad para depurar y mejorar procesos. El aprendizaje autónomo, en su búsqueda de perfeccionamiento, sigue el camino que toman las ciencias: actúa mediante la técnica del ensayo error y, mediante logros y fracasos, reorienta sus acciones y emprende nuevos desafíos.

La investigación coadyuva a romper o evitar dependencias en relación con el docente o tutor. Conduce a pensar por sí mismo, a generar texto y conocimiento e innovar, a tomar decisiones propias y argumentar con base en evidencias y datos soportados desde el campo experiencial y documental; del experiencial, al partir de la indagación de vivencias propias o de otros para negociar significados; del documental, cuando se fundamenta el discurso en códigos compartidos e instrumentos unimediales, multimediales y textuales.

Contenidos significativos: como es de recordar, los textos son aquí en el aprendizaje autónomo, pretextos para potencializar competencias y fortalecer el pensamiento de orden superior. Los contenidos deben dar cuenta de la disciplina o ciencia que se aborda; deben ser pertinentes, complementarios y tener aplicabilidad en la realidad del entorno, además de trascender al generar actitudes y fortalecer aptitudes que también sean de aplicar en contextos reales.

En términos simples, se ha definido competencia como un saber hacer en un contexto; otra definición es: un cúmulo de comportamientos que hace eficaces a los profesionales en determinadas situaciones y contextos.[s2] 
Por su parte, el pensamiento de orden superior se refiere al razonamiento deductivo, al análisis de una situación, la solución de problemas, la comparación de elementos, la toma de decisiones, la capacidad de evaluar (controlar y autocontrolar) procesos. Son superiores porque requieren procesos mentales complejos; por ejemplo, autoevaluar tiene un proceso implícito metacognitivo en el sentido de monitorear y revisar el propio proceso y establecer estrategias de mejoramiento.

El resultado de una encuesta realizada en el año 2003 en el contexto del proyecto europeo sobre investigación que indagaba sobre cuáles capacidades genéricas solicitan las empresas a los egresados universitarios, determinó en orden de prioridad que se requieren las siguientes:



1.    Capacidad de aprender.
2.    Capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica.
3.    Capacidad de análisis y síntesis.
4.    Capacidad para adaptarse a las nuevas situaciones.
5.    Habilidades interpersonales.
6.    Capacidad para generar nuevas ideas (creatividad).
7.    Comunicación oral y escrita en la propia lengua.
8.    Toma de decisiones.
9.    Capacidad crítica y autocrítica.
10.  Habilidades básicas de manejo de la computadora.
11.  Capacidad de trabajar en equipo interdisciplinario.
12.  Conocimientos generales básicos sobre el área de estudio.
13.  Compromiso ético (valores).
14.  Conocimientos básicos de la profesión.
15.  Conocimiento de una segunda lengua.
16.  Apreciación de la diversidad y multiculturalidad.
17.  Habilidades de investigación.




De otro lado, la misma fuente cita una lista de cualidades que un investigador debe tener, y basa la afirmación en un informe europeo sobre las relaciones entre el sistema de educación superior y el Espacio Europeo de Investigación. Las cualidades son las siguientes, y esta vez no hay un orden de prioridades, según afirma la fuente:

a.    La lógica, el razonamiento inductivo-deductivo y de simulación; el pensamiento crítico y la capacidad de definir y resolver problemas.
b.    La creatividad y la curiosidad.
c.    El trabajo en equipo.
d.    El tratamiento, la interpretación y la evaluación de la información.
e.    Las prácticas multi, inter y transdisciplinares.
f.     El espíritu de empresa y la capacidad de autodefinición del trabajo.
g.    La práctica ética.
h.    La capacidad de comunicación.
i.      La capacidad de anticipación, el análisis de riesgos, la prospectiva.

Como se observa, los hallazgos son de la realidad europea, pero pueden servir de espejo para América Latina, en especial Colombia, donde el Gobierno, mediante el Instituto para el Fomento de la Educación Superior, ICFES, busca potencializar competencias al basar en ellas los exámenes de aspirantes a las universidades, y también al determinar éstas como componentes básicos de los Exámenes de Calidad en Educación Superior, Ecaes.

Otro aspecto de reconocimiento de la necesidad de fomentar las competencias, lo que muestra interés por esta forma de medir la educación, es el Acuerdo de Cooperación International suscrito con la UNESCO (Acuerdo Nº 93 de febrero de 2003), en el que además de otros consensos, se consideran la sistematización y divulgación de información sobre la lectura y la escritura.

Al respecto, dice el acuerdo que “En los países de Iberoamérica existe un saber acumulado muy valioso sobre la lectura y la escritura, un saber que se ha venido desarrollando en las últimas décadas en proyectos, universidades, institutos y centros de investigación”[2]. La afirmación indica un énfasis en la lectoescritura, pero la intención de esta cita es ilustrar el interés por las competencias.

Compromiso sin distancias
La educación virtual requiere, para superar los límites del aula tradicional, un componente de aprendizaje autónomo que articule los demás elementos, y unas estrategias que superen el enciclopedismo en aras de la formación de un ser humano y de un profesional integral, apto para interpretar los retos que le plantea el mundo complejo de hoy, y hábil para actuar en contexto. Estudiar por internet es una opción responsable entre oferentes y demandantes. En este sentido, los centros de educación superior han de propiciar la infraestructura adecuada que, más que sobresalir por su ostentación tecnológica y adelantos futuristas, asegure la existencia de un aula virtual agradable, ágil y humana que genere aprendizaje autónomo y significativo para la autogestión del conocimiento.
Por su parte, los estudiantes deben tener muy en claro que ganan en habilidades infovirtuales, inmediatez en la consecución de información y lexibilidad en cuanto a manejo de tiempos y espacios porque no están atados a horarios ni a desplazamientos físicos, pues la red permite una interacción en tiempo real (síncrona) y en diferido (asíncrona); además del acceso al campus virtual desde cualquier lugar que tenga conexión a internet.

Pero también deben concientizarse los estudiantes de que el nivel de exigencia académica es alta, y que tiene que serlo porque ambos (institución y estudiantes) pactan de modo implícito un compromiso social y entran en el sistema de competición que genera la cultura; los dos se juegan su función social, una inversión y el prestigio; unos como formadores, otros como ciudadanos y profesionales que requieren participar en el mundo social y laboral.

Indicadores de autonomía
El estudiante obtiene autonomía al lograr criticidad e independencia intelectual; al ser capaz de reestructurar el pensamiento a partir de textos ajenos que se han balanceado desde la auscultación cuidadosa y argumentada de saberes previos y nuevos; al establecer estrategias para dinamizar el propio aprendizaje; al concientizarse de qué y cómo se aprende y qué y cómo mejorar el proceso, al tomar decisiones propias en el campo personal y profesional; al procurarse en las tareas académicas posibilidades de crecimiento en el campo de las competencias; al ver en los errores no fracasos, sino oportunidades para emprender mejoras.

Hay más indicadores que muestran la existencia de autonomía; por ejemplo, la capacidad de generar textos propios y de autocontrolar todo el proceso de aprendizaje. Pero basta decir por ahora que el aprendizaje autónomo tiene que ser una política curricular de la educación y no una posibilidad ofrecida por algunos docentes o tutores conscientes de esta necesidad y ventaja. Debe ser parte de la cultura de la comunidad académica o, para expresarlo en términos de la red ciberespacial, debe ser parte la cibercultura educativa.



Conclusión
La utilización de los comentarios y el resaltador de texto son muy útiles e importantes ya que nos permiten realizar una mejor lectura identificando lo más importante de la misma, al igual que nos facilita dar nuestro punto de vista con acuerdos o desacuerdos con el autor del tema al insertar comentarios en cualquier parte del texto


Enlaces de interés temático

Las competencias básicas para la sociedad del conocimiento. URL: http://www.conocimientosweb.net/mestizos/article28.html. Consultado en junio de 2004.

¿Qué son las competencias transversales? URL: http://certicap.universia.es/queson.htm Consultado en junio de 2004.

Comunidades virtuales de aprendizaje. URL: http://elearning.academia.cl/moodle/file.php/1/moddata/forum/1/48/Comunidades_Virtual es_de_Aprendizaje2707.pdf. Consultado en junio de 2004.

Las máquinas conscientes son el siguiente reto tecnológico. http://www.tendencias21.net/index.php?action=article&id_article=68151&voir_commentaire=oui Consultado en junio de 2004.

Las máquinas del futuro, ¿podrán llegar a ser conscientes? URL: http://www.iieh.com/doc/doc200302140312.html Consultado en junio de 2004.

El aprendizaje autónomo en la educación a distancia. URL: http://www.ateneonline.net/datos/55_03_Manrique_Lileya.pdf. Consultado en junio de 2004.

La educación a distancia entre el ambiente digital y los espacios sagitales. URL: http://www.javeriana.edu.co/cua/apel/Ambiente%20Digital%20y%20Espacios%20Sagitales.pdf Consultado en junio de 2004.

Vida inorgánica. URL: http://www.arrakis.es/~cris/vidasinC4. Consultado en junio de 2004.

Hacia un modelo de enseñanza que promueve el aprendizaje autónomo a distancia de las personas adultas. Antonio Medina Rivilla. URL: http://www.crefal.edu.mx/biblioteca_digital/CEDEAL/acervo_digital/coleccion_crefal/rieda/a1995_3/medina.pdf  Consultado en junio de 2004







[1] Tomado con fines educativos de: Sierra Pérez, J. H. (2005). Aprendizaje autónomo: eje articulador de la educación virtual. Revista virtual Universidad Católica del Norte.  0(14). Fundación Universitaria Católica del norte, Colombia. Recuperado el 25%03/15, de: http://www.redalyc.org/articuloBasic.oa?id=194220381010
[2] XXII reunión ordinaria del Consejo del CERLALC, Bogotá, D.C., Colombia - 25, 26 y 27de febrero de 2003. Acuerdo no. 93 por el cual se fijan los lineamientos básicos de las políticas, programas y presupuestos del Centro para el bienio 2003 y 2004. URL: http://www.cerlalc.org/documentos/acuerdo93.pdf


 [s1]A pesar de que las maquinas no sienten nos proporcionan mucha información que nos enriquece la mente y nos dan una gran cantidad de información sin necesidad de viajar a muchos lugares.
 [s2]La palabra competencia o competir no significa nada más rivalizar con los demás si no competir contigo mismo para llegar y lograr más de lo que esperan y esperas tú mismo de ti
 [s3]Estoy de acuerdo que nos muestren una lista de las capacidades de los egresados para entrar en una empresa pero lo que no entiendo aun es porque hay prioridad entre ellas.

domingo, 24 de mayo de 2015

martes, 12 de mayo de 2015

Resumen ¿Qué es ser estudiante en línea?

¿Qué es ser estudiante en línea?
“Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.” Paulo Freire
Hoy en día son muy común los estudios en línea. En mi propia opinión están creados para personas que además de querer estudiar, tienen trabajo y familia, que reducen un poco el tiempo para asistir a una escuela en persona lo bueno es que ser un estudiante en línea te permite ingresar a tus estudios por medio del internet en cualquier lugar como en trabajo y en la casa sin descuidar tus propias actividades ya que tú vas haciendo tu agenda personal acomodando tus tiempos.
Ser un estudiante en línea antes no era posible ya que no se contaba con la herramienta del internet, primero los estudios eran por medio impreso luego fueron evolucionando de medios audiovisuales a CD-ROM y así hasta llegar a lo que hoy conocemos como internet.
También el estudiante en línea debe poseer características al igual que enfrentar retos.
Dispone de una amplia libertad y autonomía ya que toma decisiones sobre su aprendizaje y su desempeño permitiéndole aprender a su propio ritmo sin perder en mente su objetivo principal.
Pero también debe aprender a ser autogestivo, autocrítico y reflexivo ya que solo de él depende su aprendizaje y desempeño además de su propia administración del tiempo. No debe memorizar si no plasmar su propio conocimiento y claro trabajar en conjunto le permitirá conocer nuevas ideas y formas de pesar enriqueciendo su propia mente aunque uno de sus retos más grandes es convertirse en un alfabeta digital.

Es fácil y sencillo estudiar en línea, basta con copiar y pegar la información que encuentre en internet, puedo dejar de estudiar en cualquier momento. Son mitos relacionados con el estudio en línea sin embargo el estudio no es fácil ni difícil solo basta con encontrar tu propio ritmo aplicando tus propias habilidades y destrezas para lograr el éxito.